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martes, 28 de febrero de 2012

Pero… ¡Si no tengo el producto!



Mi objetivo con este blog siempre ha sido ayudaros. También pretendo ser una voz crítica con la organización de ciertas campañas y/o agencias. Intento transmitiros mis conocimientos adquiridos desde la experiencia y exponer quejas y dudas a las agencias. Pero hay algo que no me entra en la cabeza y yo creo que ya no me va a entrar por muchos años más que siga haciendo promociones. Y es que no le encuentro explicación ni lógica alguna cuando nos enviáis a incentivar ventas o promocionar un producto a un centro donde no venden o no tienen disponible ese producto. De verdad, ¿en que cabeza cabe?

La respuesta de las agencias casi siempre es la misma: fallos organizativos o imprevistos con los envíos. Pero no me cuadra cuando llego al centro y me dicen cosas del tipo “Ni hemos tenido nunca ese producto ni tenemos previsto tenerle en un futuro próximo” o “Ya le dije al representante que aquí no te mandara porque no ibas a poder hacer nada”. A mi eso me da a entender que de improvisto nada de nada y que, supuestamente, la marca debe estar enterada.

A muchos centros no les gusta nada que ocurra eso. Os deben tener allí pero no tenéis nada que hacer. A ellos les da mala imagen que la gente os vea allí de pie, sin hacer nada: no quieren que los clientes piensen que sois personal del centro ganduleando. Muy posiblemente os “insinúen” que os vayáis. No lo hagáis salvo que la agencia os lo diga, esta es la que os tiene que dar las instrucciones de que hacer. No es que el personal centro sea borde contigo o te quiera echar. Simplemente los que trabajan allí no entienden para que te envían allí si vas a estar parada de pie sin tener nada que hacer. Señores, ni yo tampoco la verdad.


Odio llegar al centro y ver que no tengo stock. Me entran ganas de salir corriendo porque se la que se me viene encima: a parte de estar 8 horas prácticamente sin hacer nada mirando a las musarañas (que laaaaargo se hace) te tocará enviar a la agencia un informe de ventas CERO explicando que no tienen el producto. Puede que te llamen más adelante extrañados preguntando que ha pasado. Pero, lo peor de todo, al menos para mi, es que ¡me muero del aburrimiento!  

Hay veces que lo que no has recibido son las muestras para degustar pero tienes las que puedes vender, entonces no estás muy mal ya que al menos puedes vender algo aunque sea si dar a probar. Puede que la agencia te diga que cojas producto del que tengas para vender y lo pagues (después te lo abonan ellos) para así dar a probar. Aunque hay veces que tienes tan poco stock que casi te interesa vender lo que hay sin gastar nada para degustar. Si estas en este caso será de lo mínimo que te puede pasar. Porque otras llegarás y verás que no han recibido pedido y te quedan dos cajitas peladas,… o simplemente no venden el producto.

Cuando me pasa esto (me ha pasado más de dos veces) suelo llamar a la agencia nada más ver como esta el percal y les comento el panorama. Si tengo poco stock llamo en cuanto se me acaba y anoto en el informe a que hora me quedé sin producto (para que vean porque se hicieron tan pocas ventas).

¿Y que te dicen de la agencia? Normalmente se preguntan qué habrá pasado y te dicen que deberías estar hasta arriba de stock. Al final os dirán que ya que estas allí informeís a los clientes de la existencia del producto. Pero así, como el que cree en algo sobrenatural, sin verlo ni nada ¬¬. Vale, yo soy una mandada y hago lo que me dicen, pero el efecto en la gente es de “si no lo tienes para que me molestas”. Imaginaros la escena:

Yo: - Muy buenos días. Estamos en promocionando X producto. Para que se anime a probarlo le regalo este vale descuento.
Cliente: - ¿Qué producto? ¿Dónde está?
Yo: - Debería estar ubicado en esta zona. Pero ahora mismo en este establecimiento no está a disponible a la venta. (O se ha agotado, según el caso)
Cliente: - ¿Entonces para que me molestas y me das este papelujo?
Yo: - Esperamos recibirlo en la mayor brevedad posible, la próxima vez que venga ya lo podrá adquirir.
Cliente: - La próxima vez que vuelva ni me acuerdo ni se donde he echado el papelito.  



Sea más o menos agradable o borde el transfondo es el mismo. Yo lo entiendo. A no ser que sea un producto que compres normalmente no te vas a acordar de que te dieron un vale descuento. Y a veces ni cuando lo compras habitualmente te acuerdas de que te lo dieron. Se queda en la cartera entre tantos y tantos papeles. Estas cosas funcionan picando al cliente con el producto delante, que vea como es y atrayéndole con el descuento o el regalo en ese momento. Es algo impulsivo del momento. No se va a pensar en casa si otro día lo compra, tiene otras cosas más importantes en la cabeza.

A pesar de que a mi me parezca un poco perdida de tiempo debéis de hacerlo. Es por lo que os pagan y debéis intentar incentivar la venta haya o no producto. Esta claro que la efectividad no va a ser ni mucho menos la misma, pero debéis hacer lo que esté en vuestra mano. Os dirán mucho “para que me molestas si total ahora no lo puedo comprar y dentro de 5 minutos se me ha olvidado hasta que he estado hablado contigo”. Si, tenéis razón señores clientes, entiendo que tenéis montones de cosas en la cabeza como para acordaros de que una chica os dio un vale para X cosa hace una semana. Pero nos pagan para promocionar y si no hay stock nos toca hacer lo que podamos para salvar la situación. Y nos ocurre más de lo que nos gustaría. 

Os recuerdo que tengo habilitado un email para que me enviéis dudas, sugerencias, propuestas de post o cualquier tipo de cosa relacionada con el blog que se os ocurra. Y como siempre, ¡comentar y compartir!

jueves, 12 de enero de 2012

¿Promotora o punto de información al cliente?



Cuando trabajas en un hipermercado grande con montones de cosas, la gente suele andar más perdida que un pingüino en el Caribe. Así que se pasan la mitad del tiempo buscando a alguien que les pueda ayudar. Pero, casualmente, nunca encuentran a nadie cuando lo necesitan. Y allí estás tu, parada, de pie derecho detrás de tu stand con una sonrisa de oreja a oreja que invita a que te presten atención. Y el cliente, desesperado buscando el dichoso paquete de sal va hacia ti y te pregunta: “Perdona, ¿me puedes decir donde c… está la sal?” En este momento tienes dos opciones:
Opción A. Decir donde esta la sal.
Opción B. Disculparte y decir que eres de promoción de X producto y no le puedes ayudar.

¿Por que respuesta optar? Está claro que trabajando de cara al público hay que ser amable e intentar ayudar al cliente en lo que podamos, incluso cuando no entra dentro de nuestro cometido. Si te ganas la simpatía del cliente, quizá te compre y todo. Porque, claro después de ayudarle le cuento para que estoy allí yo realmente. Y a veces pican. El problema es que no siempre sabrás la respuesta y la mayoría de las veces tendrás que recurrir a la opción B. ¿Y cuál es el problema de esta opción? Que la gente no entiende que trabajes allí y no sepas donde está la sal o lo que busquen.

Uniforme básico de una azafata-promotora
La mitad de las veces que el cliente se te acerque a ti (y no tú a él) será para este tipo de preguntas. La otra mitad será para preguntarte “¿Qué regalas?” ¬¬
Esta proporción variará notablemente en el momento que no te manden un uniforme en el que se vea claramente que trabajas para una determinada marca. Como te digan “camisa blanca-pantalón negro” te freirán a preguntarte donde está la sal y sus derivados ya que no identificaran que eres de promoción de un producto. 

Si te preguntan donde está la sal debes de dar  gracias. Al menos si conoces el centro te podrá sonar de algo y podrás orientar al cliente. Pero, y si te preguntan ¿Dónde están los póster de Lady Gaga? ¿Y las zapatillas de Trancas y Barrancas? ¿En que pasillo están los sacacorchos? ¿Tenéis cestos de mimbre? ¿Vendéis máquinas para hacer perritos calientes? Y me podría tirar así un post entero solo de preguntitas de este tipo. Y que conste, son todas preguntas reales de las que me he ido acordando que me han hecho en alguna ocasión. Con esto os quiero decir que por mucho que queráis no siempre podréis echar una mano al centro y ayudar.


Creo que las marcas y/o las agencias no son lo suficientemente conscientes de hasta que punto el consumidor se confunde cuando te ven en el centro. La gente no entiende que tú eres personal externo del centro aunque estés allí. No lo entiende ni tiene porque entenderlo. Ellos te ven allí de pie con acreditación y preguntan. Personalmente intento ayudar si conozco la respuesta, aunque a veces me siento como un verdadero punto de información al cliente. Si no conozco la respuesta o estoy muy liada con lo que en verdad es mi trabajo les intento hacer ver que soy de promoción de X marca. Lo más que puedo hacer es indicar donde puede haber alguien del centro. Hay quien lo entiende más y quien menos, incluso hay te pide perdón por la equivocación. Pero te puedes encontrar desde el: “Perdona, no me había dado cuenta” y quien se va refunfuñando “Aquí nadie quiere trabajar”.

Tanto tiempo como llevo haciendo promociones en hipermercados creo que deberían de crear algún sistema de localización de productos. Un ordenador o algo en el que se pudiera escribir “sal” y te dijera “pasillo 12”. ¿No creéis? (Lo debería patentar XD) Seguro que serviría para evitar más de un enfado.
Por cierto, ¿por qué no ponen los vasos de plástico al lado de las botellas de alcohol? Sin duda, es la pregunta estrella de los viernes y sábados tarde.

Ahora os toca a vosotras: ¿Cuál es la pregunta más rara que os han hecho trabajando como promotora o azafata? ¡Cometar!

NOTA: este pasado fin de semana estuve en Primark y vi que tenían camisas blancas y negras de manga larga por 5 euros y pantalones negros y azules marino por 6. ¡Por 11 euros os hacéis con un kit de azafata-promotora de lo más económico! 

lunes, 5 de diciembre de 2011

No tenemos tu documentación,… no puedes pasar


Esto no se si es algo común pero a mi me ha ocurrido y por eso os lo cuento. Os pongo en antecedentes.

Cuando realizas promociones en hipermercados o supermercados la agencia manda “tus papeles” al centro. Lo pongo entrecomillado porque en realidad no se que papeles mandan exactamente. Lo que si que se es que el centro tiene que tener una documentación en la que conste que tu estás contratada por una determinada agencia para realizar una promoción con determinada marca, especificando días y horas. Vamos, para que nos entendamos: el centro debe tener constancia escrita de que tu tienes que estar allí realizado esa promoción. Legalmente uno de los requisitos indispensables es que estés dada de alta en la Seguridad Social y normalmente esto en los hipermercados está muy controlado.


Pues bien, a mi me ha ocurrido llegar a un centro y que no tuvieran esos misteriosos papeles. ¿Resultado? No puedes pasar y no puedes realizar la promoción. Poneros en situación: llegas y dices a la persona que está en la puerta que vienes a hacer una promoción, este llama el encargado,… y cuando llega te dice que no tiene constancia de que debes estar ahí y que no pasas. ¿Qué hice? Pues como siempre, tirar de móvil. Llame a la agencia y se lo dije. La agencia tras varias llamadas,… me volvió a llamar y me dijo que me volviera a casa, ya que siendo viernes por la tarde era imposible de solucionar hasta el lunes.

¿Qué resulto de todo esto? Pues bien, por lo visto mi documentación no llego al centro. Por lo que me explicaron debieron mandarlo a la sede central de los hipermercados y estos no lo remitieron al centro que debía ir. Vamos, que se extravío por el camino. Esto no es cumpla nuestra, por lo que aunque no hallamos realizado nuestro trabajo nos tienen que pagar ese día. Pero perdí el salario del sábado. Esto es un incordio ya que quizá podríamos a ver echo otra promoción que si se hubiera llevado a cabo y, por tanto, no hubiéramos perdido un día de trabajo.

Aunque penséis, “¡que morro! No trabajo y la pagaron un día”. A mi no me gusta que me pasen estas cosas. Haces un viaje tonto, pierdes el día y para colmo te dejan sin currar al día siguiente. Cuando me mentalizo que tengo que trabajar no me gustan estos cambios, me descuadran todos mis planes (y mis expectativas de dinero). Además que solo ganas un par de horas, porque el viaje y la perdida de tiempo ya son dinero. Exigir que os paguen al menos ese día, aunque lo suyo sería que os pagaran el fin de semana completo.

Lo único bueno es que la promoción si que se realizó al fin de semana siguiente una vez que se solucionó todo el asunto de la documentación perdida. Y la agencia siguió contando conmigo. Al menos trabajé aunque fuera una semana después.

¿Os ha ocurrido algo similar alguna vez? ¡Contarme!

¡¡Recordad!! Seguirme en Twitter @irenecyta y podéis escribirme a manual_azafata@hotmail.com

lunes, 28 de noviembre de 2011

Y cuando llego al centro,.. ¿Qué hago?


Recuerdo mi primer trabajo como promotora. Fue en un hipermercado promocionando unos pimientos congelados. Si, poco común. La verdad es que he promocionado cada cosa que alucinaríais.  Pero bueno, el caso es que cuando llegué no sabía muy bien como actuar, se me notaba a la legua que era una novatilla. Para que no os pase, o al menos no vayáis dando palos de ciego, seguir leyendo. ;)

Cuando lleguéis a un centro lo primero que debéis hacer es acudir a la persona que esté de seguridad en la puerta o en la recepción o punto de información (dependiendo del hipermercado). Debéis identificaros e informar que estáis allí para hacer una promoción. Ellos avisaran al encargado o al jefe de la sección del producto que vayáis a promocionar. En mi primer trabajo fue el encargado de la zona de alimentación, por ejemplo. Cuando el encargado confirme que todo esta correcto (que la agencia haya mandado tu documentación al centro) te darán permiso para entrar.

Normalmente la persona de seguridad que está en la puerta te preguntará tu nombre y para que empresa trabajas. Deberéis decir el nombre de la agencia. El o ella os “fichará” y muy probablemente apunte a la hora que entráis. Generalmente os dan una identificación como que vais a trabajar allí ese día (puede que ponga VISITA o algo similar).

Una vez con autorización para entrar debéis localizar al encargado de vuestra zona con la que anteriormente ha hablado el personal de seguridad. Puede que este os haya ido a buscar a la entrada o que os toque ir preguntando a todo el personal de la tienda donde está. Con calma, ya daréis con él. Yo suelo decírselo a la persona que está con la megafonía (si es que hay) o a cualquier reponedor (a veces llevan teléfono interno).

Si os digo que lo busquéis es porque os vendrá muy bien por varias razones. Lo primero de todo para que os vea con sus propios ojos que estáis allí y a vuestra hora, a veces les preguntan o tienen que informar sobre vosotras. Lo segundo y no menos importante, el os debe decir donde os debéis colocar. Puede que diga que donde queráis, pero puede que no le guste que te pongas en determinada zona porque molestas para pasar a los clientes o quiera que te pongas más visible en el pasillo central. Lo mejor de todo es que te hayan colocado el producto en el pasillo central o en una cabecera del lineal, para que esté bien visible y allá amplitud. Eso te facilitará mucho el trabajo. O puede que te coloquen tu producto justo detrás de una columna como me paso en una ocasión… ¬¬ La agencia te dice que te coloques donde esté el producto, pero en tienda a veces el producto está en dos zonas diferentes pues te han preparado una más visible para que te coloques tu.

Otra utilidad de localizar al encargado es para poder localizar vuestro material (en caso de que os lo envíen a tienda). Puede que el sepa donde está y os lo traiga, o puede que te diga que vayas tu al almacén y lo busques. Yo no soy partidaria de entrar al almacén ya que en realidad no debería de entrar allí. No es por vagancia ni mucho menos, es por si me llaman la atención. Además, el resto de personal de la tienda no sabe quien eres y que haces allí. Pero a veces no te queda más remedio que entrar e ir preguntado y excusándote con quien ves. Afortunadamente no se suelen extrañar ya que no eres la primera ni la última que ven merodeando por allí con su camiseta de alguna marca. Pero yo sigo encontrándome incomoda al tener la sensación de que no debería estar allí y que ese en realidad no es mi trabajo.

Cuando por fin encontréis todo y os coloquéis, ya solo queda poneros al trabajo con vuestra sonrisa y ¡a vender mucho! J

Y besito a todas y a ya sabéis que podéis escribirme.